Carmelitas Descalzas

MONJAS DESCALZAS DE LA ORDEN DE LA
BIENAVENTURADA VIRGEN MARIA DEL MONTE CARMELO

Qué es un Carmelo: es un Monasterio de vida contemplativa perteneciente a la Orden de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo. Toma su nombre de la histórica montaña de Palestina citada por la Sagrada Escritura (1 Re. 18, 19) donde el profeta Elías ardiendo de celo por un grupo de ermitaños, inspirándose en la figura de Elías, se instala en las laderas del Carmelo procurando vivir en “obsequio de Jesucristo” y para honra de su Santísima Madre.

Arrojados de la santa montaña por los sarracenos, huyen a Europa donde adoptan un estilo mixto de vida contemplativa y apostólica. Con el paso de los años, la primitiva Regla, más rigurosa,va decayendo. En el S. XV surge la vida religiosa femenina del Carmelo. En uno de estos Monasterios ingresa Santa Teresa de Jesús que, inspirada por Dios, emprende una reforma que da como fruto, al actual Carmelo Descalzo. La Providencia de Dios puso en su camino a San Juan de la Cruz. Ambos, con su vida y doctrina, enriquecieron la espiritualidad del Carmelo y han sido reconocidos como Doctores de la Iglesia. En nuestros días, ha surgido la figura de Santa Teresita del Niño Jesús que viviendo con fidelidad el carisma del Carmelo se ha convertido en palabras de Pío XI en la “santa más grande de los tiempos modernos”. También su doctrina ha sido ratificada por la Iglesia al darle el título de Doctora de la Iglesia.

El espíritu del Carmelo: Santa Teresa concibe sus Carmelos como bastiones de oración en las avanzadas de la Iglesia, donde “todas ocupadas en oración por los que son defensores de la Iglesia, predicadores y letrados, ayuden en lo que pudieren a este Señor mío” (Camino de Perfección 1, 12). Y exhorta a sus hijas: "Este es vuestro llamamiento, estos han de ser vuestros negocios, aquí vuestras lágrimas, aquí vuestras peticiones." (Camino de Perfección 1,5). El espíritu y el fin del Carmelo, son así, eminentemente apostólicos. Como comunidad orante, no está replegado sobre si mismo. Orar y sufrir con Cristo, con la Iglesia y por la Iglesia, este es el apostolado concreto de las Carmelitas. La clausura es un medio concreto que proporciona y favorece la vida de oración, pero el apartamiento del mundo no es desentenderse de él, sino llevarlo "más íntimamente presente en las entrañas de Cristo." (L.G. 46).

Como viven las Carmelitas: Santa Teresa ideó sus Carmelos como comunidades orantes, pequeñas y pobres, reunidas por el amor en tomo a Cristo, con un estilo propio de alegría, fraternidad y profunda eclesialidad. Pero hay algo que caracteriza de un modo particular al Carmelo y le imprime el sello de su carisma específico: la vida de oración concebida como "trato de amistad con Dios". esta oración, tiene su principio, su fuerza y su centro en la oración litúrgica. Pero la comunión y encuentro con Cristo en la Eucaristía y el Oficio Divino, se prolongan en la oración personal (dos horas al día) y en el ejercicio ininterrumpido de la presencia de Dios. De aquí la importancia de cultivar un auténtico clima de oración por medio del silencio y la soledad. También es indispensable que la vida de oración esté sustentada por una auténtica abnegación evangélica, a ello contribuyen la austeridad del ambiente, la pobreza, la penitencia. Para crear ese clima de familia querido por Santa Teresa en sus Monasterios, dos veces por día (una hora cada vez) las carmelitas se reúnen todas para compartir sus alegrías y anhelos, los sucesos del día y de su vida. Pues Santa Teresa decía: "Aquí todas han de ser amigas, toda se han de amar, todas se han de ayudar". (Camino de perfección 6,4). El trabajo, que se hace enso1edad para sostener i clima de oración, ayuda a fomentar la unión, pues cada una procura colaborar, por medio de él, en el sustento de la casa. El trabajo más indicado es el manual que deja libre al alma para la oración y favorece el desarrollo de valores y virtudes humanas. El clima de gozo y serenidad es el sello característico del Carmelo pues “esta Casa es un Cielo, si le puede haber en la Tierra, para quien se contenta sólo de contentar a Dios (Camino de Perfección 13, 17). Pues “quien a Dios tiene nada le falta, solo Dios basta”.

Celdas: Es el lugar de recogimiento de la monja. Allí trabaja y descansa en soledad y en íntimo diálogo con Dios, pues dice nuestra Regla: "esté cada uno en su celda meditando día y noche en la Ley del Señor y velando en oración"(R.4). Santa Teresa de Jesús, al reformar el Carmelo, pretendía renovar el antiguo ideal de los ermitaños del monte Carmelo. Así escribe: “el estilo que pretendemos llevar es no sólo de ser monjas, sino ermitañas”. Por eso la monja, todo el tiempo que no esté ocupada con la comunidad debe estar en su celda, con el corazón y la mente puestos es Dios.

Talleres: Lugares destinados a realizar los trabajos que no se pueden realizar en las celdas, por ejemplo la elaboración de hostías y las imágenes de yeso. En ellos las monjas trabajan en silencio como en su propia celda, compartiendo, como pobres, la necesidad de ganarse la vida.

Iglesia - Coro: Los Monasterios tienen una iglesia pública donde cada día secelebra la Santa Misa. Las Carmelitas participan de ella desde el Coro, separado de la Iglesia por una reja. Junto a la reja del Coro se halla una ventanilla por la cual las religiosas reciben la Sagrada Comunión. La profesión religiosa de las Hermanas también se celebra dentro de una Misa con participación de los fieles.

El Monasterio de Carmelitas Descalzas “Nuestro Padre San José y Santa Teresita”, fue Erigido Canónicamente el 23 de diciembre de 2033. Ubicado en la Chacra 65, camina al Aeropuerto, Paso de los Libres, Corrientes.

Horarios de Misa: de martes a sábado 7, 30 hs., y domingo 8,00 hs.   


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